Vida diaria 4 min
¡los plásticos irrumpen en la pantalla!
Gracias a su talento versátil, el plástico se impone en los platós de rodaje y tras las cámaras de los estudios. Maquillaje, vestuario, platós de rodaje, atrezo... Allí donde se practique el arte de la ilusión, el plástico es el sustituto o el soporte perfecto para cualquier otro material. Un papel en el que ni las imágenes sintéticas han logrado desbancarles.
¡los plásticos irrumpen en la pantalla!
¡los plásticos irrumpen en la pantalla!

los plásticos toman protagonismo

¡Abajo las máscaras!

Como se demostró con la película Avatar, las técnicas de captura de imagen nos deparan momentos inolvidables. Pero la informática no lo es todo. El maquillaje sigue siendo indispensable, aunque hoy en día se utilizan más polímeros que base de maquillaje.

En efecto, los polímeros hacen posible que el actor se caracterice de acuerdo con su personaje en cualquier situación a lo largo de toda la vida del personaje. Esto se evidencia en especial en La Vida en Rosa, donde Marion Cotillard se convirtió en la mismísima Édith Piaf, gracias al maquillaje. Lo mismo sucede con Brad Pitt, totalmente creíble en la piel de un Benjamin Button de 80 años.

Para conseguir estos efectos, los maquilladores utilizan máscaras de espuma de látex. Específicamente diseñadas para adaptarse a la fisonomía del actor, se crean utilizando un molde de resina de la cara del actor en el que se vierte el látex. A los incrédulos les bastará con fijarse en cómo Tom Cruise, en Misión Imposible 3, cambia de fisonomía en un instante, o en Robie Williams, cuando utiliza su prótesis facial para convertirse en la Sra. Doubtfire, película que, por cierto, ¡se llevó el Óscar al Mejor Maquillaje!

El uso de plásticos para efectos especiales

Los días en que las heridas en las películas eran poco realistas ya quedaron atrás. Hoy en día, las heridas falsas parecen más reales que las de verdad. La silicona es un material muy utilizado en este campo. Se puede aplicar como un film polimérico para formar una segunda piel, con forma de herida, quemadura o cicatriz, que luego puede colorearse con un producto a base de silicona.

El Art and Creative Material Institute, autoridad de referencia en lo que concierne a los materiales creativos, ha dado su aprobación a este proceso. También se puede utilizar como una silicona común para crear primero las heridas y luego pegarlas, como las que se ven en las películas de terror.

Además, su flexibilidad le permite adaptarse al movimiento de la piel y permanecer pegada en las zonas difíciles como las articulaciones. Para heridas de menor importancia como los moratones, el látex líquido ofrece un resultado más interesante. En resumen, la silicona sería ideal para un festival gore, mientras que el látex funcionaría mejor para una pelea en un patio de colegio.

De qué están hechos los superhéroes

Ya pasó la época en que Christopher Reeves se paseaba por la pantalla en sus mallas de Spandex, satisfecho con la elasticidad de estas fibras de elastano basadas en poliuretano. El diseño de vestuarios ha evolucionado desde entonces, de la mano de los polímeros, para introducirnos en la nueva era de los superhéroes.

Los trajes de hoy ya no son simples piezas de ropa. Son más bien prótesis perfectamente adaptadas al cuerpo del actor que le permiten lucir su musculatura, músculos que a menudo se resaltan mediante carcasas de resina de poliuretano.

En general, los materiales tradicionales como la piel sintética, el elastano y las espumas de látex se siguen usando, pero en combinaciones específicas. El elastano, más elástico que el látex, se utiliza ahora en el interior de los trajes para que el actor tenga una buena movilidad.

Un vestuario de 13 millones de dólares

Ver a Peter Parker, de noche, en su habitación, haciéndose él mismo el traje de Spiderman, resulta conmovedor, pero poco creíble. Actualmente, los trajes representan un elemento fundamental de las grandes producciones y requieren una inversión considerable en diseño y tecnología.

En la película Tron: El Legado, el equipo de producción invirtió casi 13 millones de dólares en unos trajes luminosos similares a los de la primera película.

El proceso, inspirado en el de una película japonesa, consistió en cubrir el material con una docena de capas de un polímero flexible, espolvorear sobre las capas partículas de un metal conductor y finalmente un polvo fluorescente que reaccionaba cinematográficamente como una gelatina.

Para crear los trajes de las Sirenas, se roció caucho sobre el elastano, dándoles un aspecto extremadamente suave. Estos espectaculares trajes, muy ceñidos al cuerpo y a la vez delicados, debieron ser tratados con sumo cuidado, ¡especialmente durante la filmación de las escenas de acción!

Plastilina: una estrella de las pantallas

¿La plastilina es cosa del pasado? Yo no estaría tan seguro. Desde los años 80, la película Wallace y Gromit, con sus personajes de plastilina, ha inspirado toda una generación de películas de animación.

Wallace y Gromit estaban hechos de plastilina, un material compuesto por cera, aceite y un ablandador. Este material tiene la propiedad de no secarse y, por lo tanto, puede ser reutilizado continuamente.

Tim Burton marcó tendencia con Pesadilla antes de Navidad, una película realizada mediante la técnica de stop-motion. Esta técnica consiste en modelar los personajes en silicona y plastilina. Entonces se fotografían y se desglosa los movimientos uno a uno. Una vez reunidas todas las fotografías, solo queda acabar de enlazar los posibles saltos bruscos de movimiento para que fluya satisfactoriamente y ya está listo para su proyección. ¡El resultado es exactamente como en 3D!

¡Que el plástico te acompañe!

George Lucas supo reconocer el potencial de los polímeros en lo que se refiere a los efectos especiales. Sin los plásticos, ¡la saga intergaláctica nunca habría sido lo mismo! Fijémonos, por ejemplo, en Chewbacca: fue su máscara con una mandíbula mecánica articulada y equipada con dientes de resina acrílica lo que convirtió al entrañable Wookie en una estrella de la pantalla.

Bajo la carcasa de material compuesto de C-3PO (un molde de fibra de vidrio y resina epoxi), se oculta un actor. No es ese el caso del Maestro Yoda.

Aunque tal vez no sea el juguete del Emperador, tampoco es más que un muñeco de espuma de látex al que mueven varios operarios.

En cuanto a Jabba, viene a ser como una «babosa troyana», dentro de la cual, bajo una carcasa de materiales compuestos cubiertos por una piel de espuma de látex, se contorsionan tres técnicos. Aparte del simpático Jar Jar Binks, son escasos los personajes 100 % virtuales. A pesar de todo ello, ¡estos monstruos de plástico, sin ninguna duda, cumplen su cometido!

Si te ha gustado este artículo ¡te encantará el siguiente!